Una isla en la isla - Haití
Fui encargada en el 2017 para trabajar en un proyecto en Haití, estuve en 3
oportunidades por unos periodos cortos pero efectivos para el levantamiento y
propuestas de mejora que pudieran realizarse. Recuerdo el día que aterricé y
salí del aeropuerto… quedé en shock de lo caótico que podía ser. Visualmente
comparaba entre lo que acababa de ver en la isla vecina, Dominicana, y como se
veía Haití, solo pensaba en como podían estar en un mismo espacio pero ser tan
distintos. Me sorprendí más al ver que mi primera impresión a la salida del
aeropuerto era la misma en toda la ruta hacia el hotel, desechos por todas
partes, inseguridad, lejos de tener un servicio de transporte publico formal,
pobreza y tristeza. Mis 3 primeras visitas fueron iguales en este aspecto. A
pesar de ello a finales del 2017 decidí aceptar el reto de liderar la operación
de cadena de suministro de la compañía en Haití. Ya había visto como era así
que estaba advertida de que esperar.
Debo reconocer que al poco tiempo sentí frustración y desesperanza de no poder sumar en mayor medida para generar algún cambio, cualquier acto por mas mínimo que sea genera un gran impacto allá, pero aun seguía sin lograrlo.
La compañía tiene como su pilar primordial “La seguridad”, las exigencias en este punto son altas, ya que buscamos cero accidentes, cuidar de las personas y que puedan regresar siempre a salvo a casa, como líderes tenemos esta responsabilidad. ¿Pero como uno puede implementar estos estándares en espacios que no tienen una cultura de seguridad mínima, en un espacio donde no existe señalizaciones, semáforos y cuyo contexto diario esta rodeado de inseguridad? ¿Cómo cambiar conductas y comportamientos que son parte de su día a día?
Decidí entonces empezar de cero. Éramos un equipo logístico, cuya carga laboral se centraba en la recepción de nave de 30ktns mensuales, llenas de cemento. Comenzamos a construir ese espacio adecuado, con reglas de seguridad, capacitaciones intensas, concientización, involucramiento de todos en la compañía, algo iba arreglándose, pero no era suficiente, el entorno seguía igual, los proveedores que participaban en nuestros procesos no tenían ese mismo objetivo y mentalidad, sin que ellos se sumen no se lograrían mayores avances.
Ampliando el espectro
Definitivamente la estrategia inicial no estaba dando resultados, era necesario ampliar nuestro marco de alcance, en que nos enfocamos:
- Identificación de cada uno de los proveedores; aquellos que participaban en nuestras operaciones de descarga: agencia marítima, equipo de estibadores, aduana, transportistas y clientes.
- Selección
de área de impacto: Seguridad física en el trabajo, orden y limpieza en el
trabajo (actividades de reciclaje), Concientización, Capacitaciones técnicas.
- Identificación de zonas de reciclaje dentro de la operación, sensibilización frente al manejo de desechos, capacitaciones técnicas de como obtener mayores eficiencias en las operaciones se volvieron el día a día de las operaciones.
Se sumaron a todos estos procesos los proveedores y sus colaboradores. Al
poco tiempo se empezaron a ver los resultados, la constancia fue nuestro mejor
aliado durante ese periodo, por mas resultados positivos que se veían,
seguíamos ya que las conductas externas, del entorno muchas veces ejercían una
presión que ponía en riesgo nuestro avance.
Luego de 3 años se han visto los cambios, aun a pesar de ellos la constancia es la clave. No se han tenido accidentes, las ratios de productividad en las descargas han mejorado y si los comparamos versus cargas similares llevamos una gran ventaja. El personal esta mejor capacitado, no únicamente el personal directo, también el personal de los proveedores. La zona en la que se opera evidencia mejoras, hay un cambio relevante.
No hemos cambiado el país, no hemos llegado siquiera a un 0.9% de la población, no hemos logrado mejorar las áreas llenas aun de desechos, ni hemos combatido la pobreza extrema, pero se ha impactado en por lo menos 300 personas, que con la constancia debe tener un impacto en sus familias, lo cual amplia hasta un mínimo de 1000 personas, lo cual puede tener un efecto multiplicador.
Es mas fácil muchas veces evitar el esfuerzo y dejarnos ganar por un “esto es mas grande, nadie lo ha cambiado, que puedo hacer yo”, siempre se puede impactar positivamente. No es menos importante si se logra con un numero reducido, lo importante es que se impactó en las personas, en su modo de vida, en el medio ambiente, en el mundo.
Susana Rosadio

Muy de acuerdo con tu planteamiento, a veces es difícil medir el impacto de una única acción, sin embargo, puede tener un "efecto mariposa" significativo con gran potencial. Todo comienza con un primer gesto, una idea, una acción.
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