Sostenibilidad, el precio que no queremos pagar.
Una de las principales características que ha impuesto la sociedad a las mujeres es que somos compradoras por naturaleza, tenemos la necesidad de comprar ropa, zapatos, perfumes, prendas, cosméticos, etc., pero no solo compramos para sentirnos bellas y estar bien cuidadas, también tenemos la responsabilidad de mantener el abastecimiento de alimentos, utensilios y herramientas que aseguran que nuestro hogar sea merecedor de ser habitado, esto solo por citar algunos ejemplos de “cosas” en la que debemos tomar la decisión de compra.
Un día de compras puede ser divertido, relajante y hasta terapéutico para alguna de nosotras, sin embargo, si hacemos compras pensando en el impacto y la huella ecológica la experiencia de compra sería totalmente diferente, es probable que terminemos comprando mucho menos de la mitad de lo que generalmente compramos y sobre todo comprando productos locales.
Desde hace algunos años estamos escuchando continuamente el concepto de sostenibilidad, la sostenibilidad es satisfacer las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras, garantizando el equilibrio entre el crecimiento económico el bienestar social y el cuidado del medio ambiente. En pocas palabras es satisfacer nuestras necesidades estando conscientes de que nuestras decisiones hoy podrían comprometer el bienestar de las generaciones futuras, pero sobre todo estar cien por ciento seguros de que no existe otro planeta.
Los océanos y mares son la fuente de vida azul de la que depende nuestra salud y la del planeta. Por ello, es de vital importancia mantenerlos en buen estado para preservar el medio ambiente. Los océanos hacen de la Tierra un lugar habitable para el ser humano. La lluvia, el agua potable, el tiempo, el clima, los litorales, gran parte de nuestra comida e incluso el oxígeno del aire que respiramos, los proporciona y regulan los océanos.
El cuidado de los mares y océanos es esencial para garantizar un futuro sostenible. Sin embargo, en la actualidad, existe un deterioro continuo de las aguas debido a la contaminación y a la acidificación de los océanos que está teniendo un efecto adverso sobre el funcionamiento de los ecosistemas y la biodiversidad. Proteger nuestros océanos debe seguir siendo una prioridad.
Es importante destacar que la contaminación ambiental está estrechamente relacionada con nuestros hábitos de consumos, en pocas palabras la forma en la que gastamos el dinero, esto me hace reflexionar, ¿quiero seguir pagando la contribución para que el planeta continúe su deterioro o prefiero pagar mi cuota para mejorar la salud de nuestro único hogar?
Debemos reconocer que nuestras decisiones de compras deben ser con verdadera intensión buscando que la misma sea sostenible, en pocas palabras no comprar solo pensando en nosotras, lo que nos gusta, nos acomoda o nos conviene de manera económica, debemos comprar pensando en las generaciones futuras y el impacto de esa compra en nuestro planeta.
Algunos consejos que me gustaría dejarles para hacer compras más sostenibles son los siguientes:
- Siempre lleva tu bolsa de compra reusable, lo más importante es no olvidarlas en casa al terminar con la compra lo primero que debemos hacer es retornar al lugar donde debe estar para no olvidarla en tu próxima compra, en mi caso me funciona dejarla en el carro.
- Cuando sea posible, comprar a granel, reducirás envases.
- Escoge preferentemente productos envasados en material reciclable, una buena opción es el cartón o el plástico compostable.
- No compres objetos de un solo uso o desechables, como maquinillas de afeitar, cubiertos de plástico o toallitas, con esto disminuimos los residuos.
- Reutilizar los envases, los envases plásticos limpios de cristal o plástico, pueden servir para otros usos en casa, y también pueden ser llevados a la compra para traer a casa los productos a granel.
- Consume productos locales y cercanos siempre que se pueda.
- Hablando de ropas, zapatos y demás prendas de vestir, lo ideal es comprar prendas que estamos seguras de que vamos a usar varias veces, que sean de buena calidad para reducir los desechos, otra opción es no tirarla si no regalarla o reciclarla.
- Importante reducir la cantidad de viajes, si algo nos ha dejado esta pandemia es la certeza de que podemos vivir con menos y ser felices, esto también aplica para los viajes.
Para concluir, quiero invitarlas a pagar el precio que nos corresponde, al principio podríamos pensar que estamos quitando la diversión a la forma en que gastamos nuestro dinero, pero prefiero pensar que dejando un poco la comodidad y pagando un poco más por los productos que son producidos de manera responsable y sostenible estamos aportando nuestro granito para ser más sostenibles y marcando las pautas para los cambios que debemos hacer como sociedad.
Mi reflexión final para cada una de nosotras es, ¿estamos dispuestas a pagar el precio de la sostenibilidad?
Esther EstevezWISTA Republica Dominicana
Desde hace algunos años estamos escuchando continuamente el concepto de sostenibilidad, la sostenibilidad es satisfacer las necesidades actuales sin comprometer la capacidad de las generaciones futuras, garantizando el equilibrio entre el crecimiento económico el bienestar social y el cuidado del medio ambiente. En pocas palabras es satisfacer nuestras necesidades estando conscientes de que nuestras decisiones hoy podrían comprometer el bienestar de las generaciones futuras, pero sobre todo estar cien por ciento seguros de que no existe otro planeta.
Los océanos y mares son la fuente de vida azul de la que depende nuestra salud y la del planeta. Por ello, es de vital importancia mantenerlos en buen estado para preservar el medio ambiente. Los océanos hacen de la Tierra un lugar habitable para el ser humano. La lluvia, el agua potable, el tiempo, el clima, los litorales, gran parte de nuestra comida e incluso el oxígeno del aire que respiramos, los proporciona y regulan los océanos.
El cuidado de los mares y océanos es esencial para garantizar un futuro sostenible. Sin embargo, en la actualidad, existe un deterioro continuo de las aguas debido a la contaminación y a la acidificación de los océanos que está teniendo un efecto adverso sobre el funcionamiento de los ecosistemas y la biodiversidad. Proteger nuestros océanos debe seguir siendo una prioridad.
Es importante destacar que la contaminación ambiental está estrechamente relacionada con nuestros hábitos de consumos, en pocas palabras la forma en la que gastamos el dinero, esto me hace reflexionar, ¿quiero seguir pagando la contribución para que el planeta continúe su deterioro o prefiero pagar mi cuota para mejorar la salud de nuestro único hogar?
Debemos reconocer que nuestras decisiones de compras deben ser con verdadera intensión buscando que la misma sea sostenible, en pocas palabras no comprar solo pensando en nosotras, lo que nos gusta, nos acomoda o nos conviene de manera económica, debemos comprar pensando en las generaciones futuras y el impacto de esa compra en nuestro planeta.
Algunos consejos que me gustaría dejarles para hacer compras más sostenibles son los siguientes:
- Siempre lleva tu bolsa de compra reusable, lo más importante es no olvidarlas en casa al terminar con la compra lo primero que debemos hacer es retornar al lugar donde debe estar para no olvidarla en tu próxima compra, en mi caso me funciona dejarla en el carro.
- Cuando sea posible, comprar a granel, reducirás envases.
- Escoge preferentemente productos envasados en material reciclable, una buena opción es el cartón o el plástico compostable.
- No compres objetos de un solo uso o desechables, como maquinillas de afeitar, cubiertos de plástico o toallitas, con esto disminuimos los residuos.
- Reutilizar los envases, los envases plásticos limpios de cristal o plástico, pueden servir para otros usos en casa, y también pueden ser llevados a la compra para traer a casa los productos a granel.
- Consume productos locales y cercanos siempre que se pueda.
- Hablando de ropas, zapatos y demás prendas de vestir, lo ideal es comprar prendas que estamos seguras de que vamos a usar varias veces, que sean de buena calidad para reducir los desechos, otra opción es no tirarla si no regalarla o reciclarla.
- Importante reducir la cantidad de viajes, si algo nos ha dejado esta pandemia es la certeza de que podemos vivir con menos y ser felices, esto también aplica para los viajes.
Mi reflexión final para cada una de nosotras es, ¿estamos dispuestas a pagar el precio de la sostenibilidad?
Esther Estevez
WISTA Republica Dominicana