Plan de viaje a un futuro sostenible
PLAN DE VIAJE A UN FUTURO SOSTENIBLE
Por Valeria Ingram Martínez
La gestión de la explotación
de los mares y océanos es fundamental para un futuro sostenible, un camino a
salvar el planeta en el que vivimos, este recurso es vital para el comercio y transporte,
sin embargo, hemos tenido un gran impacto negativo en ellos. Soy Piloto Naval
de profesión y al escuchar a compañeros decir que eligieron esta carrera porque
siempre les ha gustado el mar, me hace ruido la pregunta ¿Por qué si lo amamos escogimos una profesión que lo lastima? ¿Qué
podemos cambiar para proteger nuestros océanos dentro de nuestros alcances?
Vivo en un país
rodeado por mar, los litorales de México tienen una extensión de 11,122 km.
Debido a la situación geográfica privilegiada de México, su economía depende en
gran medida de la pesca, el turismo y la actividad portuaria. El 90% del
comercio internacional se moviliza por transporte marítimo, contamos con
Puertos Industriales con gran potencial de crecimiento como los Puertos de
Veracruz y Altamira en el Golfo de
México y Lázaro Cárdenas en el Pacífico.
El Caribe Mexicano es uno de los principales destinos de cruceros, el Caribe
alberga el 7% de los sistemas de arrecifes de coral a nivel mundial, de los
cuales el 75 % enfrentan niveles de amenaza medios o altos. Los Gobiernos de
México, Guatemala, Belice y Honduras preocupados por salvaguardarlos, han
contribuido para designar el Sistema Arrecifal Mesoamericano, como una Zona
marítima especialmente sensible para la navegación.
El conocimiento es
una herramienta poderosa, promover la investigación científica y datos
fidedignos sin ser corrompidos por intereses políticos y económicos, es
fundamental para la elaboración y aplicación de instrumentos de gestión de
zonas marinas.
El fitoplancton absorbe cuatro veces más dióxido de carbono que la selva amazónica y generan hasta el 85% del oxígeno que respiramos, estos son fertilizados por los delfines y las ballenas al salir a la superficie, grandes cantidades de estos animales mueren al consumir el plástico que arrojamos al mar. El carbono de los peces es un término que describe las interacciones de carbono de todos los vertebrados marinos que contribuyen con la absorción del dióxido de carbono por los océanos, precipitándolo al fondo marino, este término amplía la visión de la importancia de los océanos, proteger los ecosistemas marinos significa proteger a todo el planeta. Los mares y la vida marina regulan el clima y la temperatura.
La gran mancha de
basura del Pacifico son al menos 79 mil toneladas de plástico flotando en un
área de 1.6 millones de km2 y un aproximado de 52% de todos estos desechos son
redes de pesca, cabos y líneas. Otras investigaciones indican que entre el 70%
y el 85% de la basura que llega a los mares proviene de áreas terrestres. Sin
importar cuál sea la fuente, a todos nos corresponde tomar parte del problema y
revertir desde nuestros alcances el daño causado a nuestra principal fuente de
oxígeno.
La calidad de las
aguas marinas en las zonas cercanas a la costa se ve afectada por el vertido de
desechos de las embarcaciones. Especies acuáticas son transferidas por el
cambio de agua de lastre de los buques representando una de las cuatro mayores
amenazas a los océanos, debido a que las especies transportadas pueden
convertirse en invasivas y suponer una amenaza a los ecosistemas locales. En la
actualidad, para prevenir esto existen regulaciones como el Convenio
Internacional para Prevenir la Contaminación por los Buques (MARPOL 73/78) y el
Convenio Internacional para el Control y la Gestión del Agua de Lastre y los
Sedimentos de los Buques.
Los principales
responsables son las grandes industrias y los gobiernos encargados de regular
la explotación y el cuidado de nuestros recursos. Como gente del mar estamos
obligados profesional y moralmente a cumplir con todas las regulaciones, pero
no todo depende de nosotros como un ejemplo la sobrepesca y la captura accesoria, que daña no solo al mar
sino también a la supervivencia de las comunidades pesqueras a pequeña escala,
necesitamos dejar de extraer los recursos más rápido de lo que el océano es capaz
de reponer. Según investigadores no existe la pesca industrial sostenible.
Estamos en una
guerra contra el mar, de la que espero no salir victoriosos. Tenemos que
preservar y proteger los mares y océanos como si nuestra vida dependiera de
eso, ya que realmente lo hace.

Buenísimo!
ResponderEliminarMe encantó Valeria, ciertamente como amantes de nuestra industria y verdaderos amantes del mar y lo que significa debemos hacer todo lo que esté en nuestro alcance para protegerlo.
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